Arte y Diseño

 
II CURSO DE RETRATO - AUDREY HEPBURN
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LECCIÓN 3: El pelo

Llegamos a una de las partes a las que mucha gente tiene verdadero pánico. El enfrentarse al dibujo del pelo de las personas. Siempre digo que si dedicas mucho trabajo y esmero a dibujar los diferentes rasgos de la cara pero luego dedicas poco tiempo a otros detalles, como por ejemplo el pelo…te puedes cargar totalmente un retrato. Ya se que dibujar pelos y rizos no es tan enriquecedor como dibujar los ojos o la nariz, pero todos los detalles son importantes y por lo tanto no debemos descuidarlos. Además, en el caso particular del retrato que tenemos entre manos, esta importancia es aun mayor, puesto que es uno de los rasgos principales de esta fotografía.

Antes que nada siento que haya pocas fotos del proceso, pero por alguna extraña razón, algunas de las fotos intermedias se fueron al garete.

Empezamos por dibujar suavemente los contornos de la única oreja visible y revisar algunas de las sombras de la cara. 

Al observar el pelo de Audrey, podemos ver que hay grandes masas en sombra con algunos rizos en la parte superior que es donde se producen los brillos propios de la luz. Para conseguir estos efectos, el truco es relativamente fácil.

Primero: sombreamos las zonas mas oscuras del rizo, procurando dejar una zona blanca entre dos zonas oscuras correspondiente al brillo.

 

 

 

Segundo: sombreamos en un tono mucho mas suave a continuación de las zonas oscuras pero siempre sin tapar la zona mas blanca…este sombreado deberá ser irregular para así simular los brillos del pelo.

Tercero: Trazamos líneas sueltas con el lápiz que vayan de una zona oscura a otra con el fin de simular pelos sueltos y crear la sensación de que todo es pelo.

 

Si os fijáis en la parte superior de la cabeza de Audrey, veréis precisamente cual es resultado de hacer lo anteriormente indicado.

 

 

 

 

 

Es muy importante tener en  cuenta siempre que el pelo es como cualquier otro elemento, tiene sus sombras, sus brillos, sus ondulaciones….

 

Un error muy típico cuando se empieza es la tendencia de dibujar el pelo como un montón de rayas sin tener en cuenta las sombras ni el brillo, consiguiendo así el clásico pelo brocha. Esto lo hacemos porque sabemos que el cabello esta formado por pelos...es decir, dibujamos lo que sabemos, NO lo que estamos viendo…cuando miramos a la cabeza de alguien no vemos pelo a pelo…sino que vemos un conjunto con volumen y que actúan unidos por decirlo de alguna manera. Yo siempre digo que debemos verlo como si de una tela se tratase, solo que en vez de arrugas y crestas, aquí tenemos volúmenes y rizos.

 

Repetimos el proceso anterior en el resto de la cabeza…

 

 

 

 

Así conseguiremos algo parecido a la imagen anterior. Solo tenéis que fijaros y veréis que hemos conseguido crear la sensación de un pelo voluminoso con pequeños rizos en su parte superior.

 Por ultimo, realizamos el flequillo y dibujamos algún pelo suelto fuera de sitio para que no parezca que le hemos pegado encima una fregona.

 Y esto es lo que yo he obtenido hasta ahora. Espero que os guste

 

 

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